TERAPIA VISUAL

La terapia visual es un programa de ejercicios visuales no quirúrgicos, personalizados y realizados por un optometrista comportamental, supervisados por un oftalmólogo especializado.

Esta serie de actividades específicas están pensadas para corregir problemas de visión. 

Muchas personas con los ojos sanos desde cualquier punto de vista, no poseen movimientos oculares ágiles o una asociación adecuada de los ojos, lo cual conlleva una disminución en el rendimiento de la escuela, en el trabajo o en los deportes.

Gracias a un programa de entrenamiento planificado (combinado o no con el uso de lentes apropiadas) es un método garantizado de mejorar las habilidades visuales necesarias para aprovecharse de un rendimiento visual superior.

De esta forma, conseguimos que el paciente sea consciente de nuevas relaciones en su mundo visual y, gracias a éstas, aprenden a utilizar procesos que le permiten extraer una mayor cantidad de información de una manera más eficaz, es decir, enseñar al cerebro a controlar de forma adecuada los músculos oculares.

Cuando el sistema visual trabaja de una manera eficiente puede percibir, procesar y comprender más y mejor la información visual. Debemos recordar que la información que procesamos, es un 80 % proporcionada por nuestro sistema visual.

Muchos estudios han demostrado que la terapia visual en niños puede corregir problemas de visión que interfieren en la lectura o cualquier proceso de aprendizaje durante su edad escolar. También ayuda a reducir la fatiga visual y el síndrome visual del infórmatico que sufren algunos niños y adultos en esta época en la que estamos tan expuestos en nuestra rutina diaria personal y profesional a los dispositivos electrónicos. 

¿Qué es la Terapia Visual?

¿Quienes se benefician de la Terapia Visual?

La terapia visual está muy recomendada es casos tales como:

  • Ambliopía (ojo vago).

  • Estrabismos.

  • Problemas o dificultades en el aprendizaje.

  • Exceso de trabajo en visión próxima.

  • Traumatismos.

  • Problemas oculomotores.

  • Problemas binoculares.

  • Problemas acomodativos.

  • Rendimiento deportivo.

  • Baja capacidad de discriminar detalles o distinguir figuras de fondo.

  • Mala interpretación de los estímulos recibidos a través de los ojos.

  • Escasa memoria visual. 

  • Pacientes que deseen mejorar su desempeño visual, ya que mejora la coordinación ojo-mano, el equilibrio, los reflejos como respuestas a estímulos; todo esto es muy útil a quienes realizan deportes de competencia.

¿Soy candidato para hacer terapia visual?

El primer paso para cualquier programa de terapia visual es hacer un examen visual completo realizado tanto por un Oftalmólogo como por un Optometrista Comportamental especializado en este campo para determinar las causas del problema visual y ver si usted es un buen candidato para la terapia visual o cúal puede ser el tratamiento más adecuado según su problema o queja visual.

Los pacientes que comienzan una terapia visual desean mejorar y desarrollar  sus funciones visuales con los siguientes objetivos: 

  • Prevención de patologías oculares.

  • Desarrollo de capacidades visuales: en la escuela los niños, en el trabajo los adultos e incluso en tiempo de ocio (visión deportiva).

  • Intensificar el funcionamiento de ciertas tareas que requieren de un mayor esfuerzo visual. 

  • Eliminar o compensar problemas visuales cuando éstos se han desarrollado.

El programa de terapia visual se diseña de manera individual con necesidades específicas para cada paciente. Generalmente los ejercicios, planteados como un juego para niños y, no como deberes, duran entre 15 y 20 minutos en casa, según lo pautado por el especialista. Estas actividades deben combinarse con sesiones en consulta con un optometrista comportamental entre 30 y 45 minutos. Se necesita un mínimo de 3 meses para empezar a notar los resultados.